Nov
18
Reconciliarnos con nuestras raices
Guardado en desarrollo, liderazgo, management, talento
RECONCILIACIÓN CON NUESTRAS RAÍCES
Si aceptamos que por conciliación se entiende, aquella acción mediante la cual dos posturas encontradas se ponen de acuerdo, y llegan a un arreglo beneficioso para todos, la reconciliación no es más que volver a un estado de conciliación.
CONCILIACIÓN LABORAL EN EL PASAD
Sólo cabe fijarnos en principios de siglo, para ver que la conciliación laboral y la familiar era un privilegio para la sociedad en general, y algo impensable para la mujer quien, siempre ha acarreado a su vida laboral externa, el peso del cuidado de la familia y del hogar.
CONCILIACIÓN LABORAL EN EL PRESENTE
Actualmente, aunque siguen siendo muchas más las mujeres que se hacen cargo de los niños y los deberes que éstos comportan, (sólo hace falta ver cuántas mamás llevan al cole a sus hijos y contrastar dicho número con el de papás) la mujer tiene atisbos de ilusión para conciliar de manera factible las hogar de trabajo dentro del sí de la familia y las de fuera de éste.
Podríamos decir que, si en el siglo pasado, el sueño de la mujer era conseguir su independencia laboral y económica, el de nuestros días es, sin duda poder compaginar el papel de madre con el de mujer trabajadora.
Ni mencionar cabe, que el hombre, que en el siglo pasado por cultura y costumbres, ni siquiera pensaba en dedicar parte de la jornada a sus hijos, actualmente ya se plantea el hecho de poder prestar la atención necesaria a su familia descargándose de la importante losa laboral que aún le mantiene atado la mayor parte del día. La pregunta aquí sería: Cuantos lo ven como una liberación? Posiblemente no muchos, pero cada día mas
CONCILIACIÓN LABORAL EN EL FUTURO
Es de esperar que así como en tiempos de la revolución industrial era impensable que se acabaría consiguiendo la jornada de 8 horas de lunes a viernes, casi dos siglos después, lo que ahora vemos como mera ilusión se convierta en realidad.
Países considerados punteros a nivel social como Holanda o los países escandinavos, cuentan ya con toda serie de facilidades para poder conciliar sus “dos vidas”.
Horarios flexivos, teletrabajo, jornadas reducidas y un largo etc, son acciones a tomar en serio en pro de algo tan importante y caudal como es la familia en nuestra sociedad. Sociedad que, en parte, necesita una reconciliación con antiguos valores que se están perdiendo debido, en parte, a la velocidad en la que se vive.
Las empresas tienen la obligación de buscar un mayor compromiso y satisfacción de sus colaboradores basados en la conciliación.
Las administraciones públicas tienen la obligación de hacer una sociedad más equilibrada entre lo laboral, lo personal y lo familiar.
Y lo mas importante: Nadie puede conciliar por nosotros. Con nuestros pensamientos, decisiones y acciones marcamos el rumbo y destino de nuestras vidas, y también de como las conciliamos.
Acerca de esta entrada
Permalink | Trackback | |
Imprimir este articulo | Deje un comentario





